viernes, 2 de mayo de 2014

Atractivo proyecto operístico



 

Una cantante venezolana y un pianista poblano conquistan con su actuación.



El jueves por la noche se estrenó en el Centro Cultural Olimpo un proyecto de ópera de cámara que confirmó que ese género artístico tiene público en esta capital, se llenaron los 80 espacios disponibles para ese espectáculo.

A diferencia de otras presentaciones de ese tipo que hemos visto en esta ciudad bajo ese formato, esta vez no se recurrió a las conocidas, populares arias que siempre atraerán a sus seguidores y agradarán a los nuevos públicos que tienen contacto por primera vez con esa expresión artística. 

Los artistas que se presentaron esa noche, la cantante venezolana María Eugenia Guerrero Rada y el panista poblano Carlos Camacho, eligieron obras de Richard Wagner para esa función, a la cual denominaron Laberinto Wagner. El trabajo de ambos se reforzó con un diseño multimedia (efectos sonoros y visuales) del cineasta Buru Torres.


El espectáculo se realizó en el patio central del Olimpo, el cual fue cubierto con mantas negras y blancas para formar el escenario en el cual se movieron la mezzosoprano extranjera y las luces, figuras, frases explicativas y traducciones utilizadas en la proyección para aumentar el atractivo de las obras expuestas. El público ocupó un graderío dentro de la escena, acercándolo más al espectáculo, internándolo en él.

El repertorio constó de cinco piezas surgidas del romance que el músico germano, quien estaba casado, tuvo con Mathilde Wesendedonck, la esposa de un banquero que dio asilo al artista cuando este tuvo que exiliarse por asuntos políticos. Mathilde, quien escribía poesía, fue la musa que indujo a Wagner a dejar los seis años alejados de la creación musical que se impuso a raíz del fracaso de una de sus obras. Mathilde escribió cinco poemas que Wagner musicalizó. 
En ese tiempo el maestro alemán también compuso la ópera Tristán e Isolda, cuya aria, "La muerte de amor", también fue interpretada por la cantante venezolana y el panista poblano.

María Eugenia Guerrero está empeñada en aumentar el gusto por la ópera en esta tierra. Quizá por ello en la presentación del jueves se esmeró por lograr una ejecución limpia, presumiendo los matices de su voz, y transmitiendo a los privilegiados oyentes la poesía y pasión de las piezas presentadas.


Al éxito de ese propósito contribuyó Carlos Camacho, cumpliendo con igual sensibilidad las exigencias de las partituras wagnerianas.

Este espectáculo es gratuito, se presentó este jueves 1 y viernes 2, y se repetirá la próxima semana, los días jueves 8 y viernes 9 de este mes. Es organizado por la Dirección de Cultura del Ayuntamiento, al cual hubiéramos agradecido que elaborara programas de mano que permitieran a los asistentes un rápido acercamiento previo a la ópera wagneriana, lo cual es necesario para disfrutar más de esas presentaciones. (Mérida Cultura).   

miércoles, 30 de abril de 2014

Danza al paso de la gente



Muchachos inician un proyecto de presentar coreografías en lugares públicos. 

 

Un grupo de jóvenes ensaya un plan de presentar espectáculos artísticos al paso del público, a fin de que la población tenga una experiencia diferente al  transitar  por sitios donde camina todos los días. Se pretende que la gente tenga una experiencia vivencial con el arte, fuera del espacio convencional del museo.
 
Su primera intento fue el viernes pasado, cuando montaron un espectáculo de danza contemporánea en la Segunda Calle Nueva, una vía que es paso diario de miles de vecinos del sur meridano y de otras personas más provenientes del interior del estado.

En ese concurrido tramo es común ver pasar a mestizas con el atuendo regional, albañiles y “chavos” con tatuajes y piercing, así como obreros, estudiantes, jóvenes empleados, teporochos y  madres de familia con hijos pequeños o que cargan la bolsa del mercado.

En esa calle también se ve a merolicos, vendedores ambulantes, promotores de comercios, gente que reparte volantes, mendigos y activistas religiosos.


Los jóvenes bailarines se mezclaron entre ellos y comenzaron a ejecutar una coreografía contemporánea con carreras de un lado a otro, pirámides humanas, contorsiones y revolcadas en el piso calentado por el sol de 40 grados. También hubo gritos y malabares con naranjas que después pelaron y comieron parcialmente. Posteriormente subieron por una escalera hasta una de las marquesinas de la calle para realizar ahí otros movimientos más y descendieron después para concluir su presentación. 

Terminaron en un estados lastimoso, sudando a mares y con la ropa y el cuerpo manchados con tierra. 


Pero estuvieron felices, lograran que parte del público les aplaudiera, aunque la mayoría se preguntaba qué ocurría y otros  más no detuvieron su paso para observarlos sino que atravesaron el escenario que se formó con la gente que rodeó el espacio por donde se movieron los bailarines. Como era de esperarse, parte de los espectadores usaron sus teléfonos para tomar fotos y filmar lo que ocurría.

Los muchachos harán otras siete presentaciones, en el parque Eulogio Rosado, el Paseo de Montejo, el Centro Cultural Olimpo,  el Pasaje de la Revolución, el Pasaje Emilio Seijo, el Museo de la Ciudad y los parques de San Juan y De la Madre.

Los participantes en ese espectáculo son egresados o estudiantes del Conservatorio de Danza de Yucatán, Centro Estatal de Bellas, grupo Tumakat, teatro Fuera de Centro y Delfos Mazatlán.

Los bailarines son Elena Herrera Cáceres, Pamela Gómez Widman, Guadalupe Robles Arenas, Roger Pech Sansores y Daniel Alpuche. Este último dirige al grupo. Las coreografías son de Ulises Rangel y la música de Alejandro Preisser. Durante la actuación el fotógrafo francés Jérôme, Direz, quien es parte del equipo, se encargó de tomar imágenes.(Mérida Cultura).

El jazz echó raíz en Yucatán



Fraterno homenaje al neoyorquino que impulsó ese género musical en Yucatán.


Emilio Bueno Salazar, jefe del Departamento de Orquestas Juveniles de la Sedeculta, condujo el domingo por la noche un interesante programa de jazz en el teatro Peón Contreras en honor del fallecido maestro neoyorquino Bill Muntzs.


Esa velada permitió apreciar la cantidad de personas que conocen al desaparecido músico o que tuvieron referencias de él por medio del trabajo que realizó por varios años en Yucatán formando a nuevas generaciones de músicos y difundiendo el jazz.

Ese amistoso encuentro musical expuso además cómo están floreciendo las semillas sembradas por Muntzs en varias generaciones de niños y jóvenes de esta ciudad y del interior del estado que tuvo como alumnos. Hoy día ese riachuelo de futuros ejecutantes muestra el dominio instrumental que tiene para cumplir con entusiasmo esa meta.


William Muntz, saxofonista y maestro del Centro de Iniciación Musical Infantil (CIMI) falleció en 201 en esta ciudad, y es recordado no sólo por su  afán formativo de niños y jóvenes y el interés que ponía para que estos conociera el jazz sino también por su participación en grupos musicales locales de ese género. Fue director de la Orquesta Modus Novus y del Sasx Atack.

En el espectáculo musical del domingo pasado se presentaron  jóvenes directores de orquesta y  actuaron varios grupos musicales que interpretaron principalmente jazz pero también blues e incluso un tema de música clásica, lo cual dio a esa actividad un sentido ecléctico que no se vio mal en un homenaje de ese tipo sino que ayudó a transmitir el mensaje de respeto y aprecio hacia Muntzs, quien fue director de la Banda de Música de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Entre los participantes estuvo la Big Band Jazz que lleva el nombre del artista desaparecido.


Emilio Bueno, quien además dirige a la Camerata Académica del Centro Musical, también se puso al piano para interpretar junto con otros músicos y cantantes varias piezas jazsísticas.

La del domingo fue una velada amplia, amena y fraternal que disfrutaron tanto el público como quienes estuvieron en el escenario. (Mérida Cultura).

domingo, 27 de abril de 2014

El arribo de una estrella



Viengsay Valdés al centro, a su izquierda Víctor Estéves.

Ella, con tenis. Las demás con tacones y ropa de coctel.


Hace casi 20 años que ella es integrante del Ballet Nacional de Cuba,  lleva 17 años como bailarina principal y más de tres como primera bailarina. Su nombre es Viengsay Valdés, la danzante cubana cuyo nombre se venera en Yucatán.


Integrantes de la Compañía de Danza Clásica de Yucatán 
Actualmente todo espectáculo de ballet con rango de acontecimiento que ocurre en esta tierra tiene que ver con ella. Y próximamente  habrá uno, la presentación completa de la suite Carmen, en cuyo firmamento ella será el Sol. Los integrantes de la Compañía de Danza Clásica de Yucatán girarán en torno a ella, ya tienen méritos para resaltar el brillo de esa cauda de talento.
 

La estrella caribeña arribó este domingo al mediodía acompañado de Víctor Estéves, el primer bailarín cubano que tendrá el otro papal protagónico en esa actuación. Por la noche ambos estuvieron en una ceremonia de bienvenida y presentación a la prensa, efectuada en el hotel El Castellano.


Foto publicada por Tatiana Arcila (primera, a la izquierda)
En esa reunión también estuvieron las bailarinas locales, todas ellas muy bellas, con atuendos elegantes y tacones altos, arregladas para una fiesta. Viengsay en cambio acudió con ropa informal rosa, pantalón corto, zapayos tenis, el cabello suelto y sin maquillaje. Lucía como si fuera a trotar al parque y no a un evento en su honor donde se ofrecieron vinos tinto y blanco. Así es la fama. 


Víctor Estéves compaginó en atuendo con ella. Acudió con pantalón de mezclilla.


Esa bienvenida fue encabezada por la maestra Graciella Torres Polanco, la funcionaria que tiene a su cargo todos los asuntos oficiales relacionados con la danza en el estado. Ella acudió con vistoso traje blanco. No estuvo el Secretario de la Cultura y las Artes, Roger Metri Duarte. 


Elegantes lucieron las bailarinas locales
La suite Carmen se presentará los días 2 y 3 de mayo en el teatro Peón Contreras, con boletos a $250 y $500. Estudiantes de academias de danza de esta ciudad ya compraron sus pases.


En varias ocasiones se han presentado en foros locales partes de Carmen, incluso lo han hecho bailarines cubanos. Ahora se presentará el espectáculo completo, con la coreografía del desaparecido Alberto Alonso, quien creó esa suite para una artista rusa. Como parte de los preparativos, desde hace varios día se encuentra en esta ciudad la maestra cubana Sonia Calero trabajando con el elenco que acompañará a Estéves y Viengsay.

A partir de este lunes 28 la pareja de estrellas cubana se unirá a los ensayos. Quienes tengan la fortuna de presenciarlos constatarán las cualidades técnicas, la gracia y los recursos artísticos con los que Viengsay eleva a categoría de majestad sus presentaciones escénicas. (Mérida Cultura).